4.6.20

La permanente disputa entre el hombre y la divinidad. Periodo Pre-Aqueménida. Siglos VIII-VI a. C.

Recipiente de plata y oro Pre-Aqueménida en forma de héroe y toro alado Plata y oro, siglos VIII-VI a. C. H. 27,5 cm.



El héroe sostiene una espada en su mano derecha y con su mano izquierda aferra el ala izquierda del toro, mantiene su pie izquierdo presionando contra la grupa izquierda del toro, mientras que su pie derecho está firmemente plantado en el suelo. La parte posterior más bien corta de su abrigo tiene largos mechones alrededor del borde de la cola. El abrigo está abotonado en la parte delantera y cuelga hasta la rodilla en la espalda. El diseño de las bandas decorativas, una cadena de pequeños cuadrados con círculos dentro, rodean el puño, el cuello, el pecho, la cintura y el dobladillo del abrigo. 

Tipos similares de ropa y decoración también se encuentran en el este de Anatolia, Mesopotamia e Irán occidental a principios del primer milenio antes de Cristo. La cara del hombre, o más exactamente, su boca y rasgos por encima de ella, están cubiertos de oro. El hecho de que las cuencas de los ojos sean desproporcionadamente grandes para el tamaño de la cara del hombre sugiere que originalmente gozaba de algún tipo de incrustaciones, a juzgar por las ranuras incisas a lo largo de las cejas que se arquean sobre las cuencas de los ojos. La larga depresión en la cara desde la sien hasta debajo de la nariz y hasta la barbilla también plantea la posibilidad de que alguna vez estuviera cubierta con una barba hecha de otro material. 

La cara del hombre recuerda a las que se encuentran en las tallas de marfil excavadas en Hasanlu. Un agujero en la parte superior de la cabeza y un amplio canal cortado desde arriba de la frente del hombre hasta la parte posterior de la cabeza probablemente significan que otros materiales fueron colocados en esas áreas como adorno de cabeza y/o cabello. El elemento en forma de marco en la frente está separado en el centro y parece curvarse hacia arriba, lo que sugiere que los cuernos de toro estaban unidos a la corona que llevaba el hombre. El rostro del toro alado tiene rasgos humanos, incluida la barba. Los cuernos en la cabeza del toro se asemejan más bien al del genero de las cabras. Las alas están compuestas por tres capas de plumas en forma de espada con diseño en espiga. Alrededor de un agujero circular en el pecho, aparece un rastro que sugiere que pudo tener un elemento adjunto. Los mechones en la frente, que cubren la sien, se colocan detrás de las orejas son características casi comunes de los grifos, también bestias sobrenaturales aladas o sin alas, mitad humanas, mitad animales del área del Mediterráneo oriental, Anatolia oriental e Irán septentrional y occidental. 





Los diseños que involucran a la cabra alada son bastante comunes en las tierras altas iraníes: el animal divino alado y con rostro humano con cuernos de cabra se puede encontrar en las obras de metal de Luristán en el oeste de Irán durante los siglos X al IX a. C., y más tarde, el toro alado con rostro humano con cuernos de cabra se puede encontrar en el arte aqueménida. 

La escena de la lucha de un héroe con una espada en su mano derecha, sosteniendo un animal o una bestia sobrenatural por detrás y con el pie izquierdo presionando el cuerpo del animal se asemeja a los que se encuentran en los sellos cilíndricos de Babilonia a principios del primer milenio antes de Cristo. 

Se ha especulado sobre la existencia de una ruta comercial activa que conectaría Kassite-Babilonia, Asiria, Hasanlu en el oeste de Irán y Marlik al norte de Irán, lo que corrobora claras similitudes en los diseños de arte y artesanía en estas áreas. Las dos figuras de esta pieza están conectadas a través del pie izquierdo del héroe. Parece que hay pruebas suficientes, incluidas las perforaciones en la cabeza del guerrero y en el pecho del toro alado, que apuntarían a un posible uso de este trabajo como un recipiente o aguamanil.

Miho Museum 

12.4.20

FEDERICO GARCÍA LORCA EN BURGOS. 1916-17



Siendo alumno en las Facultades de Filosofía y Letras y de Derecho de la Universidad de Granada (en las que tuvo como profesores a los burgaleses Martín Domínguez Berrueta y Andrés Manjón), Federico García Lorca visitó Burgos en sendos viajes de estudios en 1916 y 1917. 

Durante el verano de 1917 Diario de Burgos publicó cinco artículos del jovencísimo escritor, fruto de sus sensaciones durante aquellas estancias en la ciudad, textos que más tarde emplearía en su primer libro, Impresiones y paisajes, que vio la luz en 1918. 

Ahora han sido recuperados en formato sonoro gracias a la complicidad de algunos amigos de la Biblioteca Municipal de Burgos, que han puesto voz a aquellos textos para deleite de todos nosotros:
 
1. Las monjas de Las Huelgas (publicado el 7 de agosto de 1917 Voz: María Jesús Jabato Dehesa

2. Mesón de Castilla (publicado el 22 de agosto de 1917) Voz: Regina Tapia

3. Divagación. Las reglas en la música (publicado el 18 de agosto de 1917) Voz: Juan Manuel Moure

4. San Pedro de Cardeña. Paisaje... (publicado el 3 de agosto de 1917) Voz: Rodrigo Pérez Barredo

5. Notas de estudio. La ornamentación sepulcral (publicado el 31 de julio de 1917) Voz: Mayte Gómez Sanz

 

14.1.20

ARCO 2020. FERIA DE ARTE CONTEMPORÁNEO. MADRID 26FEB _01MAR

Tras el éxito comercial y de la crítica de la pasada edición, ARCOmadrid 2020, en su 39a edición anual vuelve a celebrarse en la capital española entre el 26 de febrero y el 1 de marzo de 2020, ampliando sus esfuerzos en vincular el arte contemporáneo con la sociedad en general, al mismo tiempo que promoviendo el coleccionismo artístico en todos los niveles, desde los coleccionistas más acendrados hasta el público más joven. 

La pieza central de esta edición será una sección temática exclusiva titulada «Es solo cuestión de tiempo». Comisariada por Alejandro Cesarco, Mason Leaver-Yap y Manuel Segade, «Es solo cuestión de tiempo» acogerá la obra de Félix González-Torres y la transcendencia extraordinaria de su influjo en el arte y el discurso contemporáneos. 

¿Existe la posibilidad de concebir una lectura sobre arte contemporáneo a partir de una figura que niega el principio de autoridad? El trabajo del artista Félix González-Torres ha ido creciendo como un trasfondo continuo en las últimas décadas, como una aspiración, un deseo o un acompañamiento que hace que la noción tradicional de historia progresiva y rectilínea sea más complicada. A modo de un género de contaminación, sus modos de distribución, la implicación del público en su trabajo, la contingencia de incluir la emotividad en los patrones conceptuales, la capacidad de transformación del activismo político más cotidiano al simbólico como poético formal, el costura entre lo público y lo privado. 

Es el momento de aproximarnos de verdad e interesarnos por entender la relevancia de las complejas prácticas artísticas a la altura de la segunda década del siglo XXI, y preservar su valioso espacio de diversidad y complejidad. 

ARCOmadrid 2020 disfrutará de nuevo de su posición excepcional, sello distintivo de la feria, como nexo entre los mundos del arte europeo y latinoamericano para ofrecer una plataforma para artistas latinoamericanos, incluidos los que desarrollan su trabajo en otras partes del mundo, así como para el gran mercado latinoamericano que está presente en toda la programación de la feria, tanto en el Programa General como en los programas comisariados de la feria, como por ejemplo, Diálogos, comisariada por Agustín Pérez Rubio y Lucía Sanromán, y Opening, comisariada por Tiago de Abreu Pinto y Övul Ö. Durmusoglu. 

ARCOmadrid 2020 también goza de un extenso programa de actividades profesionales, que incluye a críticos, comisarios, galeristas, directores de museos y figuras internacionales del sector del arte que contribuirán en un programa muy diverso con mesas de debates, coloquios y demás reuniones profesionales. Estos eventos, ofrecen a un extenso espectro de referencias artísticas mundiales una excelente oportunidad para discutir proyectos e ideas, al tiempo que brindan su visión y expresión al conjunto de actividades de la feria.

Luis Mª Iglesia

www.ifema.es/arco-madrid

27.12.19

Stanislaw Szukalski, ¿Visionario o loco?

Considerado por muchos como un visionario, estuvo olvidado durante un largo periodo de tiempo de la escena artística. Venerado como un genio por algunos, para otros no fue sino un artista perturbado con un descomunal ego. “Nunca me llamaron de otra manera que no fuera genio”. “Si quieres crear cosas nuevas en este mundo nunca escuches a nadie. Tienes que mamar tu sabiduría, todo el conocimiento de tu pulgar”. “El arte no es perfecto. El arte debe ser exagerado. Debe doblarse hasta que se quiebre”. 

Szukalski permanentemente estuvo angustiado por la sensación de ser víctima de un terrible quebranto hacia su persona, dado que su talento fue subestimado. Sintió esa aflicción a lo largo de su vida, señalando la falta de oportunidades para crear y consolidar su carrera personal. A lo largo de su vida vivió en una batalla indisoluble contra si mismo, contra el sentimiento de asunción de que tras su muerte sus logros se perderían, así como la materialización de sus proyectos monumentales. 





















Quienes lo conocieron coinciden en que no había arte que realmente le gustara, únicamente el suyo, y que según sus propias palabras afirmaba que era el mayor enemigo de sí mismo. Creador de una extravagante pseudociencia, el zermatismo. Compilada en una obra de 39 volúmenes, sostiene que toda cultura humana emanó de la Isla de Pascua después de la inundación que destruyó a todos los seres vivos, excepto aquellos que subieron en el arca de Noé. El zermatismo mantiene que todos los lenguajes derivan de una única fuente (la Protong) y que todo el arte es una variación de unos pocos temas que se pueden destilar a una sola cadena de símbolos universales. El zermatismo declara que las diferencias entre razas y culturas se debe a la hibridación de especies. Los primeros seres humanos fueron casi perfectos, pero se aparearon con el Yeti obteniendo resultados terribles los “Yetinsyny”. 

Pero es que en Szukalski, participaban de forma convulsa una propiacepción de su indudable talento activado por un enérgico ego y una aterradora situación política e histórica. La independencia de Polonia, su exilio a los EE. UU., la querella contra el gobierno comunista polaco por el regreso de sus obras supervivientes y las generadas durante su periodo en Los Ángeles. 











Stanislaw Szukalski nace en Warta en 1893. En aquel momento Warta formaba parte de Prusia. Antes lo fue de la Federación Lituano-Polaca. Más tarde sería rusa, intermitentemente soviética, finalmente polaca. Pero Stanislaw se sentía intensamente y fervientemente polaco. Abogaba por la creación de una nueva Federación “Neuropa” que recordase aquella de Polonia y Lituania que imaginaba como una Edad Dorada. Una legendaria Arcadia cuyas tradiciones y cosmogonía permanentemente reinventada era fuente de su arte. 

Su familia emigró a los Estados Unidos y se estableció en Chicago en 1907. Szukalski hizo varios viajes de regreso a Polonia, el primero en 1910 para estudiar en la Academia de Bellas Artes de Cracovia. Regresó a Chicago en 1913 y se convirtió en un destacado catalizador en la comunidad artística, el denominado “Renacimiento de Chicago”. En noviembre de 1914, exhibió siete de sus esculturas en la Exposición Anual de “American Oil Paintings and Sculpture” en el The Art Institute of Chicago, como una en el Progressive Arts Club of Vancouver en 1919, etc. 

En los años 20, periodo que regresó a Polonia fue líder del grupo de excéntricos artistas que se hacían llamar “Szczep rogate serce" (1929-36) o “Tribu del Corazón con Cuernos”, una ideología peculiar que combinaba el culto a la juventud y la acción, el anticlericalismo con una tendencia neopagana y el nacionalismo biológico radicalmente eslavo. 

En 1936 Szukalski fue invitado a volver a Polonia donde era respetado como un fecundo nacionalista, para realizar una serie de monumentos para ensalzar la identidad polaca y, así, mostrar mensajes combativos ante una Alemania y una Italia que se sumergían en el absolutismo y el militarismo. Con el apoyo financiero del Ministro de Hacienda ejecutó varias esculturas, principalmente el monumento de Bolesław Chrobry, y decoró la fachada del Museo de Silesia en Katowice , así como un edificio del gobierno local en esa ciudad. Polonia declaró a Szukalski el mejor artista vivo del país. El gobierno le dotó de un magnífico estudio, y estableció el Museo Nacional Szukalski. Abarcaba muchas de sus intrincadas pinturas y monumentales esculturas, trascendentales por sus dramáticas imágenes mitológicas; Szukalski había llevado gran parte de su trabajo con él a Polonia. 












También fue contactado por el canciller alemán Joschka Fischer del gobierno alemán para invitarlo a realizar obras dedicadas a Adolf Hitler y Hermann Göring, cuando estos personajes todavía no estaban mal vistos en Europa. Se sabe que trabajó en algunos bocetos con este cometido, mientras que pudo confeccionar una escultura dedicada a Benito Mussolini llamada “Remussolini”, que mostraba al tirano estilizado como un mítico lobo romano con una de las manos extendidas a manera del saludo fascista. En esta época también publicó su única obra literaria, un poema épico en honor al el legendario príncipe polaco llamado Krak en el que incluyó algunos pronunciamientos antisemitas que quizás no estaban tan mal vistos en una época en la que comenzaron a proliferar las posturas más intolerantes de extrema derecha, permitidas por el gobierno totalitario polaco. 

El bombardeo nazi de Varsovia y Cracovia destruyó gran parte de su trabajo. Huyó a Los Ángeles en 1939 y vivió su vida en la oscuridad mientras mantenía una prolífica producción de esculturas, medallones y unos 14,000 dibujos glosando una peculiar reintrepretación de la Historia Universal. Durante este oscuro periodo sus principales proyectos fueron Prometeo (1943), diseñado para París en homenaje a los partidarios franceses, El gallo de la Galia (1960), una estructura gigantesca y compleja que pretendía que los Estados Unidos le ofrecieran a Francia en correspondencia a la Estatua de la Libertad, Katyn (1979), un monumento para conmemorar la muerte de más de 20,000 oficiales e intelectuales polacos asesinados por los soviéticos durante la Segunda Guerra Mundial, y un monumento destinado a la ciudad de Venecia (1982), del papa polaco Juan Pablo II. Ninguno de estos proyectos fueron materializados. 

Con el nuevo milenio y después de su muerte, hace 32 años, se revisa su vida y obra. En el año 2000 se organizó una muestra retrospectiva patrocinada por Leonardo DiCaprio, titulada " Struggle" en el Laguna Art Museum de Los Ángeles, “The Church of the SubGenius” incorpora los elementos Yetinsynystas del zermatismo y la banda de rock “Tool”, recomienda su trabajo. 

Las obras de Szukalski están en exhibición permanente en el Museo Polaco de América en Chicago. Además de la retrospectiva de Laguna Beach, su trabajo se ha exhibido en "The Self-Born" en Varnish Fine Art, San Francisco, en 2005, y "Mantong and Protong", donde Szukalski se pone en relación con otro polémico escritor y artista, Richard Sharpe Shaver, en el Pasadena City College en 2009. 

Ahora de nuevo irrumpe en escena tras la producción del documental “Struggle: The Life and Lost Art of Szukalski” de 2018, producido en Netflix por su reconocido admirador Leonardo DiCaprio y disponible desde el 21 de diciembre de 2018.

Luis Mª Iglesia