1.9.19

Benigno Bossi

Hijo de Pietro Luigi Bossi, estuquista, Benigno (Parma, 1727 - Parma, 1792) siguió a su padre a Alemania, donde éste trabajó en las decoraciones de estuco del Castillo de Hubertsburg y más tarde en Nüremberg y Dresde. 
Aprendió de él los primeros rudimentos del arte de la decoración en estuco que sería su principal actividad. En Dresde comenzó su aprendizaje como aguafuertista, animado por el pintor francés Charles François Hutin, y más tarde con el propio Anton Raphael Mengs. En 1757, Bossi regresó a Italia, pasando por Suiza, hasta Milán. 
En 1759 estaba ya establecido en Parma, recibiendo numerosos encargos decorativos, que le llevan en 1766 a ser nombrado estucador de la corte, y también a ingresar como profesor en la Academia de Bellas Artes. 
Entre sus obras, merecen destacarse las decoraciones en estuco realizadas para el Palazzo di Reserve, el Palazzo dei Ministeri y el Palazzo del Giardino, en los que los elegantes festones recuerdan la gracia y la finura de las decoraciones de Parmigianino, doscientos años antes. De Bossi se conocen también algunos cuadros, entre los que merece citarse la Beata Orsolina Veneri ante el Papa Clemente VII, obra de 1786, para la iglesia de San Quintín, de Parma. 
Tuvo una escuela de grabado importante, con numerosos discípulos, que pudieron estudiar la técnica de las muchas obras reunidas por el artista durante sus viajes.

Los aguafuertes se corresponden a la Edición "Mascarade à la Grecque" de 1771. Una serie de personajes ataviados con elementos arquitectónicos ornamentales salidos del mortero, cobran vida en una imaginativa cabalgata cortesana.











Fuente: Departamento de Grabados del Museo de Arte de Cleveland
https://clevelandart.org/

3.3.19

08/03/19


25.2.19

Pyke Koch

Pieter Frans Christiaan Koch, conocido como Pyke Koch (1901-1991), junto al también pintor Carel Willink encarnan los principales representantes de lo que se llamó Figuración Mágica Holandesa.

El gran contorsionista (desfile de circo).1957.

Su pintura recoge la tradición renacentista y posteriormente barroca en una exhaustiva atención por los detalles sobre los que desarrolla una amplia gama; posiblemente esa dedicación por el enmascaramiento del signo esconda la transcripción de mensajes de carácter secreto. No es extraño pensar en referentes como El Bosco o Brueghel.


Pero no solo eso, su trabajo parece materializar correspondencias con otros periodos y artistas de la historia como con el indudable tratamiento pictórico de Piero dela Francesca, Masaccio y Mantegna. 

Amigo de Gerrit Rietveld, también admiraba a Charley Toorop, René Magritte, y al italiano Giorgio de Chirico. 

La atmósfera misteriosa que emana su pintura nos embriaga transmitiendo inquietantes emociones. Somos inmediatamente transportados a su mundo. Sus pinturas ofrecen una combinación única de exquisitez técnica, representaciones arrebatadoras, delgadas bisagras entre el continente y el contenido. Los significados ocultos y los sutiles juegos de palabras, las metáforas y alegorías, los objetos cuidadosamente escogidos, todo ha sido seleccionado deliberadamente.

La relación de amistad con Ernst Voorhoeve fundador de Verdinaso, afecto a Benito Mussolini, y su posterior afiliación, aunque lo abandonará después tras su fusión con el partido nazi holandés NSB,  enturbió su biografía hasta en final de sus días, aunque no en el talento de su maravillosa obra.

L. M. Iglesia