17.10.11

Thorsten Brinkmann































Thorsten Brinkmann trabaja exclusivamente con objetos de uso cotidiano. Sus autorretratos sin rostro recuerdan a los modelos del barroco holandés. Una serie de variaciones con partes del cuerpo ocultas mediante prótesis objetuales de “La muchacha de la perla” de Johannes Vermeer.

Brinkmann, nacido en 1971 en Herne, Alemania, manipula objetos ordinarios (desechos de la civilización) para una obra diversa que se mueve entre diversas modalidades de arte, la fotografía, la escultura, la performance y la instalación. 

Sus fotografías exploran el tema de la "naturaleza muerta" incluso en las obras con figura. Sus fotografías e instalaciones enuncian una recreación asociativa con la historia del arte que tensa los débiles enlaces entre el significante y el significado. 

Takeshi Teraoka

kunstagenten.de

14.10.11

Ciudades arañadas_Sergey Larenkov

El fotógrafo ruso Sergey Larenkov combina escenas de ciudades que fueron fotografiadas durante la Segunda Guerra Mundial con tomas actuales exactas de los mismos lugares.

 


 


 
 
 






 




Las imágenes de ciudades como Moscú, San Petesburgo, Berlín, Praga y Viena reaparecen arañadas (mediante el Photoshop) con resonancias de un pasado estremecedor.

sergey-larenkov.livejournal.com

Luis María Iglesia

11.10.11

ALFRED KUBIN

Padre e hijo. 1900

Negando la ortodoxia de la realidad para depositar nuestra fé en lo imaginario, suspendemos el movimiento de nuestro cuerpo para incrementar el de la imaginación.

Eléphantasie. 1900-01

Recordaremos a Plinio en su Historia Natural donde nos narra el estado primitivo de la pintura de la siguiente forma; consistía en circunscribir con líneas el contorno de la sombra de un hombre. Esta etapa tiene su origen en el siguiente relato: la hija de un alfarero estaba enamorada de un joven guerrero que iba a dejar la ciudad y la muchacha fijó con líneas su contorno sobre la pared a la luz de una vela. De esta forma la representación artística remite al estado primitivo de la sombra. Y así, eternizando la sombra de una vida mortal nos relacionamos directamente con Alfred Leopold Isidor Kubin, ilustrador expresionista austríaco, y también escritor.

Salto de muerte. 1901

Nacido un 10 de abril de 1877. En sus obras bañadas por una luz extraña e irreal la oscuridad nos impacta para recordarnos el espanto de un pasado lejano en el que la sangre circula por el tenebroso camino del jardín donde yacen las almas del claroscuro.

La hora de la muerte. 1900

Esas imágenes simbólicas y profundas nos muestran una personalidad atormentada capaz de mostrar todos los mundos emocionales concebibles. La educación artística de Kubin comenzó como estudiante de fotografía bajo las luces del fotógrafo paisajista Alois Beer. Posteriormente comenzaron a predominar en sus trabajos el dibujo en pluma a tinta china, la acuarela y la litografía.

Nuestra madre tierra. 1901-02

En 1896, se dice que intentó suicidarse sobre la tumba de su madre.

Sacrificio pagano. 1900-01

Kubin es creador de uno de los universos visuales más originales del expresionismo, por lo espectral, simbólico, y la extraña fantasía de sus trabajos, ligados por temáticas macábras y grotescas.

El terror. 1901

Su genio no se limitó a las artes visuales, sino que se abismó en la dimensión de la literatura, resultando en la novela titulada "Die Audere Seite" ("El otro lado; 1909"). Considerada una crónica apocalíptica de atmósfera claustrofóbica y absurda; con reminiscencias de los últimos escritos de Franz Kafka.
Viento. 1902-03

Esta novela es considerada como una de las obras maestras de la literatura fantástica alemana, así la han calificado reputados autores como Hermann Hesse, que la sitúa a medio camino entre Meyrink, Poe y Kafka.

Anahís García Martínez

dmochowskigallery.net

www.artcyclopedia.com

laberintosvsjardines.blogspot.com

www.galerie-altnoeder.com

clauzzen.org

8.10.11

Le Guetteur Luc Petton & Cie


Swan, premiers pas_Le Guetteur Luc Petton & Cie



Cavalle_Le Guetteur Luc Petton & Cie



La Confidence des Oiseaux_Le Guetteur Luc Petton & Cie



La compañía francesa “Le Guetteur - Luc Petton & Cie”, incorpora en algunos de sus trabajos a nuestros compañeros de existencia.

Sus coreografías constituyen una verdadera poética del espacio- tiempo, allá donde la animalidad y la humanidad, el aire, la tierra, el agua y el fuego eran aún una unidad pendiente de una grave escisión. Allá donde la humanidad discurría en un todo contiguo en ebullición y permanente metamorfosis.

Sin duda por eso sus obras combinan imágenes arcaicas con un tratamiento coreográfico contemporáneo. Sus acciones anidan en nosotros para desenterrar regiones que aún permanecen vivas en nuestro interior.

Maria Church

“Nada se nos da de lo que somos, y todo lo que somos los seres humanos es el producto de una metamorfosis”. P. Guignard


www.lucpetton.com

4.10.11

En torno a “El Grito”


El Grito. Edvard Munch. 1893
Óleo, témpera, y pastel sobre cartón
Dimensiones 91 cm x 73,5 cm
Galería Nacional de Oslo


Otoño de 1893, Edvard Munch pinta la que será sin duda una de las obras más paradigmáticas del arte contemporáneo.

En “El Grito” Munch recurre a una perspectiva voluntariamente insólita de la barandilla que bordea el paseo, corta la parte izquierda del cuadro y proyecta un arriesgado punto de fuga fuera de sus límites, la organización del espacio quedará, radicalmente, disuelta. La mirada será guiada y se concentrará en una figura consumida que ocupa el centro geométrico del cuadro y que, de forma inquietante entrará en contradicción con el dispositivo perspectivo.

El rostro de la figura posee las cuencas de los ojos en un estado embrionario, casi vacías, su mirada descompuesta, apenas esbozada, se dirige a un presunto lugar por encima de nuestro hombro izquierdo. La nariz y la boca aparecen de una forma más rotunda mediante dos manchas que representan las fosas nasales, y unos carbonizados labios negros, un óvalo ligeramente oblicuo del que parece escapar un agudo grito que parece chirriar en nuestra cabeza y que da título al cuadro. No en vano “grito” en noruego es un estridente “skrik”.

En el vértice superior de la pirámide perspectiva dos siluetas parecen observar la escena desde el interior del cuadro, al fondo el paisaje de la bahía de Oslo completa la maquinaria sonora de la pintura mediante una amalgama de ondas, impulsivamente teñidas de rojo y contenidas por una serpenteante lengua negra que parece dirigirse hacia la figura central, que repite inexorablemente su movimiento convulso.
Gran parte de la extensión del cartón es ocupada por esa dilatación de las ondas, por la reverberación tectónica de un chillido que arranca de ese achicharrado óvalo y que encarna una espasmódica angustia que la figura-máscara pretende detener con ambas manos cubriéndose los oídos.

El grito nace de un desencadenamiento interior que exhala esa trémula boca y que los propios tímpanos no soportan auscultar. Nace del desconsuelo que atraviesa la vida y la existencia del ser humano moderno, escindido, cuya imagen de forma irrevocable le es devuelta por la sublime naturaleza.
Munch presentaba “El Grito” acompañado de un pequeño texto escrito por él mismo en la primavera de 1892, una de sus versiones dice así:

”Jeg gik bortover veien med to venner - så gik solen ned - himmelen ble pludselig blodrød - jeg stanset, lænet mig til gjærdet træt til døden - over den blåsvarte fjord og by lå blod og ildtunger - mine vænner gik videre og jeg stod igjen skjælvende av angst - og jeg følte at det gik et stort uendelig skrik gjennem naturen”

“Paseaba con dos amigos - el sol se ponía - Sentía como una bocanada de melancolía - Repentinamente, el cielo se inflamó con un rojo sangre / Me detuve para apoyarme en la balaustrada, muerto de cansancio - miraba las nubes que resplandecían como sangre y espadas - por encima del fiordo de un azul sombrío y de la ciudad - Mis amigos se alejaron - me quedé temblando de angustia - y percibí como un prolongado grito sin fin que atravesaba la naturaleza”
 



Este texto tambien forma parte del 5º tema "Skrik" de la cantante noruega Kari Bremnes en su trabajo LØSRIVELSE de 1993 dedicado a Edvard Munch, y que felizmente ha reaparecido entre mis descuidos y mis trastos.

Luis María Iglesia

www.nasjonalmuseet.no
www.munch.museum.no
www.karibremnes.no